Arte, el poder del arte

El poder del arte. Una canción de Robe. El poder del arte ¿Qué es? ¿Hasta dónde llega? ¿A qué llamamos arte?

Hablamos del arte como expresión artística, no como consumible, sino como mecanismo de creación. Vamos a centrarlos aún más, el arte de los ‘no artistas’, así, sonando a paradoja ¿Si haces arte eres artista? ¿Todos lo somos entonces? ¿Qué diferencia el arte del artista del creado por quien no lo es? ¿La técnica? No lo creo, porque el arte se acerca más al sentir, la técnica solo influye en el resultado final.

Yo diría que el artista lo es porque no sabe no serlo. Es una forma de vida y expresión, lo necesitas incluso cuando lo reniegas. Sobre todo cuando reniegas. Y no hablo de grandes obras, ni de saber especialmente de nada, sino de ese botoncito que siempre va en ON, el buscar la belleza en cada rincón, esa voz interna que susurra que esta sería una buena foto, qué tema más interesante para escribir o me encantaría representar esa textura. Eso es para mí ser artista, por eso digo que lo soy, porque me siento cómoda en esa definición.

Aclarado esto, y centrándonos en el arte creado por ‘no artistas’ ¿cuál es su poder?

Entretener, aprender, divertir, socializar, imaginar, sentir, disfrutar, descansar, desahogar, evadir… Probablemente no sean infinitos, pero casi. Como ‘maestra’ en talleres, siempre me sorprender el proceso, sobre todo el proceso. La negación al principio, el no sentirnos capaces de nada nuevo de tan interiorizado que lo tenemos. Después la ilusión, darnos cuenta de que todos podemos crear, todos podemos formar parte, ser niños siendo niños, o adultos siendo niños. Tenemos una sociedad en la que ni a los niños dejamos que lo sean.

Al final habremos aprendido sobre algo, una técnica más o menos precisa o compleja. Habremos conocido a gente, en mayor o menor medida. Habremos trabajado en alguna parte de nuestro autoconcepto, quizá incluso sin saberlo.

Lo bonito de trabajar la Educación Social mediante talleres, es que se convierte en una caja de muñecas, de madera lisa por fuera, algo simple en su planteamiento. Sin embargo esconde colores, canciones y habilidades, una herramienta con la que trabajar cualquier ámbito de la vida, usando de hilo conductor el arte. No puede ser un mecanismo más perfecto.

Nunca me cansaré de decirlo, y qué suerte poder hacerlo realidad: el arte y la educación cambian el mundo.

PD: si quieres saber más sobre estos talleres escríbeme

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