¿Qué es un diario de reflexión?
Un diario de reflexión no es un conjunto de páginas bonitas que cuentan cafés y planes. Es más bien un espacio para observar, hacia dentro o hacia fuera. No tiene que ser algo diario ni seguir una periodicidad: aparece cuando necesitamos sacar eso que incomoda o reflexionar sobre aquello que no tenemos claro.
Las respuestas no van a escribirse solas, pero ayudarnos de las preguntas correctas puede hacernos descubrir las más útiles: las nuestras.
Cuando no sé qué escribir
Llevo escribiendo desde que sé escribir, y llevo bloqueándome la misma cantidad de tiempo. Supongo que, por esa experiencia con los bloqueos, empecé a buscar formas de saltarlos.
Cuando no sé qué escribir, empiezo a pensar en lo contrario: en buscar una pregunta que responder.
- ¿Qué necesito sacar?
- ¿Desde qué lugar estoy mirando mi presente?
- ¿Por qué llevo días dándole vueltas a un mismo pensamiento?
Esa es la diferencia entre un diario de reflexión y uno de registro. Tendemos a pensar en los diarios solo de la segunda forma, cuando para mí la más interesante es la primera.
Escribir sobre el miedo
Haciendo este ejercicio de autoconocimiento, me di cuenta de que hay temas alrededor de los que giramos desde muchas perspectivas. Uno de ellos es el miedo.
Así que creé Qué hacer si te cruzas a un oso para ordenar esas preguntas que nos ayudan a mirar el miedo de frente. Es un manual que intercala textos para entenderlo con preguntas y espacio para responderlas dentro del propio libro.
No hace falta escribir todos los días ni a la misma hora. A veces es más útil responder a una pregunta bien elegida, cuando realmente la necesitamos.
Si te apetece empezar a escribir sobre el miedo con una guía y espacio para tus propias respuestas, puedes encontrar Qué hacer si te cruzas a un oso en Amazon.

